Mayo 08 – Viena
Junio 17, 2008 at 7:57 pm | In La vuelta a Europa en 12 meses | 1 CommentEscapamos de las lluvias de la península a una de las ciudades con más historia de Europa, ciudad de palacios y cuna de la música (clásica)… sí, es Viena.
Desde nuestro hotel cercano al Belvedere nos encaminamos hacia el casco antiguo. El Belvedere se compone de dos palacios el Alto y el Bajo Belvedere en los que se sitúan los museos de Arte Barroco, Arte Medieval y la Galería de Arte Austríaca. Ambos palacios se encuentran separados por preciosos jardines.

Hacemos una parada en el monumento al soldado ruso en la plaza Schwarzenbergplatz (no sé si es más difícil pronunciarlo o escribirlo).

Pasamos por la iglesia de San Carlos con sus dos espectaculares columnas basadas en la columna trajana de Roma.

En el parque que colinda con la iglesia nos encontramos la famosa estación de metro Karlsplatz.

Seguimos hacia el centro hasta el Palacio de la Opera, enorme edificio que suponemos debe ser más bonito por dentro. Ya volveremos otra vez con entradas para la Opera.

Atravesando el gentío del centro llegamos hasta la imponente Catedral de San Esteban de estilo románico-gótico, toda una delicia para la vista.



Entre las tiendas del centro empezamos a ver lo orgullosos que se sienten los vieneses de Gustav Klimt y no es para menos.

Nos encaminamos hasta el Palacio Imperial del Hofburg, residencia actual del presidente de la república austríaca y de gran parte de la nobleza de la historia del país. Actualmente alberga el museo dedicado a Sissi. En uno de sus accesos a través de la plaza de Michaelerplatz tiene unas espectaculares esculturas de Hércules en acción acometiendo alguna de sus pruebas.

Nos alejamos del centro histórico pasando por el jardín donde encontramos la escultura a Mozart acompañada de una clave de sol hecha con flores…

…para llegar al Parlamento Austríaco.

Seguimos hacia el encuentro con el Danubio, pasando ante el Ayuntamiento, no sin antes hacer una parada ante la gótica Iglesia Votiva junto a un bonito parque.

Seguimos el curso del Danubio que nos lleva al Prater. Gran parque abierto con atracciones, algunas un poco antiguas y su famosa y antigua noria. Aunque antiguo es un parque de atracciones con un encanto especial. Hacemos un poco de cola para poder subir a la noria y así poder disfrutar de Viena desde lo alto.


Seguimos hacia el norte y empezamos a divisar la ciudad empresarial tras el río, con el edificio T-Mobile Center como emblema de la arquitectura más moderna en la ciudad. Paramos en la, para nosotros, más curiosa y que más nos gustó (y hay una cuantas y muy espectaculares) iglesias de Viena. La iglesia en MexicoPlatz es como un castillo de Lego, nos encantó.


En MexicoPlatz puede leerse en una losa: “En marzo de 1938, México fue el único país que protestó oficialmente ante la sociedad de naciones por la violenta anexión de Áustria a la Alemania Nacional Socialista, en homenaje a este acto la ciudad de Viena dio el nombre de México a esta plaza”.
Cogemos el metro hasta otra de la localizaciones más curiosas de la ciudad. La Hundertwasserhaus en un complejo de viviendas de lo más vanguardista con sus paredes curvas y pintadas de llamativos colores y un ambiente muy bohemio.


El Hundertwasserhaus Village es un mini centro comercial con tiendas en las que se pueden encontrar curiosos cuadros, o cerámicas, etc… y de donde es difícil salir sin llevarte un recuerdo de la ciudad. Nosotros volvimos con una preciosa figura del beso de Gustav Klimt pintada a mano.


Volvemos para el metro, que ya hemos caminado bastante, y nos vamos para el Schönbrunn (donde íbamos a caminar mucho más). El Versallés de Viena como es conocido el Schönbrunn, es un espectacular palacio con unos enormes y cuidados jardines a su alrededor (es precioso aunque no nos engañemos y que no se enfade ningún vienés, no es Versalles). Visitamos las diferentes estancias del palacio con un estilo rococó. Hemos cogido una entrada básica, la Imperial Tour, y sólo podemos acceder a dos terceras partes de las salas. Las entradas van de los 9,50 Euros (Imperial Tour), al Grand Tour con el que también se puede acceder al laberinto que hay en los jardines. También se puede adquirir por “sólo” 22,50 Euros el Sissi Ticket que también te permitirá visitar el Hofburg. La verdad es que muy barato no es. Eso sí, en los jardines del Schönbrunn podemos encontrar obras de arte como este arco al más estilo del Foro Palatino Romano.




Volvemos al centro, junto a la Ópera de Viena, porque no podíamos irnos de la ciudad sin probar la deliciosa tarta Saché (luego compraríamos una para traérnosla para Barcelona). Hacemos un poco de cola pero finalmente entramos en el Café Saché, la elitista cafetería del Hotel Saché donde por unos “módicos” 16 Euros disfrutamos de un par de trozos de tarta y dos cafés con leche. ¡Os lo recomiendo!

Antes de volver al Hotel pasamos por el Parque Municipal donde visitamos el monumento a Johan Strauss.

Nos vemos en nuestro siguiente destino: ¡Lisboa!

1 comentario »
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Buenas pareja, está muy bien este reportage que habies hecho, siempre va bien conocer rutas de la gente para así, cuando nos decidamos a ir nosotros (que lo estamos planteando) tengamos ya una ruta marcada y unos comentarios agregados a ella. Muchas gracias.
comentario por Robertbcn — Junio 18, 2008 #